Apoyo institucional
Por Redacción —
En plena vigencia del amparo por emergencia económica y financiera, el municipio de Villa Gesell, bajo la presidencia del intendente Gustavo Barrera, realizó una adquisición cuestionada. Según un decreto oficial, se compró una barredora de arrastre por 27.936.000 pesos, sin un proceso de licitación pública.
Los documentos revelan que el equipo adquirido no es nuevo, sino un modelo usado y reacondicionado. Este dato es significativo considerando el elevado importe desembolsado, ya que no se publicó ningún análisis comparativo sobre la vida útil ni el estado real del aparato frente a otras propuestas del mercado.
La compra se autorizó días después de que el decreto de emergencia económica continuara vigente hasta el 31 de diciembre de 2025. Ello permitía, al menos en teoría, llevar a cabo una licitación que garantizara transparencia, evaluación de costos y condiciones de los productos disponibles.
Sin embargo, como informó el portal Cronos, el foco del debate trasciende el método de compra y el estado del equipo. La verdadera controversia radica en la real necesidad de esta adquisición. El servicio de barrido y limpieza ya estaría incorporado en el contrato con la empresa Santa Elena, concesionaria actual, que durante los últimos meses percibió aumentos significativos en sus ingresos.
Con este caso, la administración de Barrera se enfrenta a una nueva discusión sobre la gestión financiera y la asignación de recursos públicos en Villa Gesell, cuestión que se vuelve aún más sensible ante la crisis económica que afecta a los municipios bonaerenses.








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