
Por Redacción —
El bloque Juntos Somos Potencia expresó fuertes críticas hacia el intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, quien no asistió a la sesión del Concejo Deliberante donde debía responder por la situación crítica del Hospital Municipal Esteban Iribarne.
La comparecencia del mandatario, vinculado al kicillofismo, había sido solicitada por concejales opositores preocupados por la delicada crisis sanitaria que atraviesa el nosocomio local y el impacto que la complicada coyuntura económica genera en la ciudad.
Ante su ausencia, Mancini designó para asistir a la reunión a Jésica Crudo, quien fue nombrada hace menos de un mes como secretaria de Salud. Esta decisión fue duramente cuestionada por la oposición, que calificó la ausencia del intendente como una actitud irresponsable y una forma de eludir la rendición de cuentas directamente ante el poder legislativo.
En un comunicado oficial difundido luego del incidente, los concejales opositores remarcaron que, durante los dos años de gestión de Mancini, los resultados han sido poco transparentes y que no se han brindado respuestas satisfactorias a las necesidades urgentes de la comunidad.
Desde el Ejecutivo local se emitió una aclaración respecto a la controversia suscitada tras la sesión del Concejo Deliberante. Se explicó que la interpelación fue atendida por la Secretaria de Salud, quien posee formación técnica y fue designada recientemente.
De las once preguntas presentadas, nueve se vincularon directamente con aspectos técnicos del sistema sanitario actual, mientras que las demás podían ser respondidas por la Secretaría. Este argumento fundamenta la decisión del intendente de no acudir personalmente.
El Municipio enfatizó que no se trató de una ausencia arbitraria, sino de una decisión institucional en línea con la naturaleza de la interpelación. Además, lamentaron la politización del tema salud por parte de la oposición, utilizando una herramienta del Concejo con fines partidarios.
Reconocieron que el reemplazo reciente en la Secretaría de Salud responde a la imperiosa necesidad de optimizar el funcionamiento del sistema, admitiendo dificultades tanto heredadas como actuales. "Reconocer problemas no es sinónimo de debilidad, sino un paso fundamental para mejorar", afirmaron.
El municipio resaltó que, pese al contexto nacional complicado con notables aumentos en insumos, medicamentos y costos operativos, las atenciones, prestaciones y especialidades médicas aumentaron un 36% bajo la gestión actual. "Estos datos son objetivos y se pueden verificar", subrayaron.
Finalmente, desde el Ejecutivo detallaron que se está implementando un nuevo modelo de gestión sanitaria orientado a la eficiencia en el uso de recursos, mayor transparencia, ordenamiento del sistema y el fortalecimiento de las prestaciones, con el firme propósito de brindar mejor atención a los vecinos y vecinas.
“La salud pública exige responsabilidad, seriedad y trabajo constante. No vamos a permitir que se politice un derecho fundamental”, concluyeron desde la Municipalidad.







