El Gobierno nacional abrió un nuevo régimen de retiros voluntarios para trabajadores de la administración pública centralizada. La medida quedó establecida en el Decreto 1203/2026, publicado el lunes 19 de octubre en el Boletín Oficial.
La convocatoria se extenderá del 1 al 30 de noviembre y podrá prorrogarse por otros 30 días. Podrán anotarse empleados de planta permanente y trabajadores con contratos por tiempo indeterminado. Las estimaciones oficiales indican que unos 20.000 agentes estarían en condiciones de adherir.
Las compensaciones se calcularán de acuerdo con la edad, la antigüedad y los aportes jubilatorios. En algunos casos, el pago podrá alcanzar las 35 remuneraciones. Quienes estén próximos a la edad jubilatoria podrán optar por cobrar el 60% de su salario bruto mensual durante un máximo de 36 meses.
El régimen excluye al personal con contratos transitorios, a quienes trabajan en organismos descentralizados —como la ANSES—, a integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad, y a otros sectores específicos. Quienes acepten el retiro no podrán reincorporarse al Sector Público Nacional por ocho años.
Las autoridades de cada organismo tendrán 40 días para evaluar las solicitudes y podrán rechazarlas si consideran que la desvinculación afecta la prestación de servicios. Los cargos de quienes se retiren serán eliminados de la estructura presupuestaria. La medida forma parte de la política de reducción del gasto público impulsada por la administración de Javier Milei.
