Desde el 1° de julio, la tarifa mínima para viajar en colectivos en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires tendrá un incremento del 4,3%, conforme al mecanismo de actualización que contempla el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Este ajuste responde a un sistema que combina la variación de la inflación con un recargo adicional del 2% para compensar el aumento de los costos operativos, un aspecto clave para garantizar la continuidad del servicio público de transporte para millones de usuarios.
El aumento impactará en quienes dependen diariamente del transporte público, sumándose a los incrementos registrados en los meses previos en un contexto donde el acceso a la movilidad es un gasto esencial para la mayoría de las familias.
Es importante destacar que este esquema tarifario corresponde a las jurisdicciones de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, que aplican este ajuste periódico para sostener el equilibrio económico del sistema. En contraste, las líneas nacionales de colectivos mantienen un régimen tarifario distinto, dejando en evidencia la complejidad del transporte público en la región metropolitana.
El ajuste tarifario se suma a otros incrementos en servicios previstos para julio, una circunstancia que reafirma la necesidad de políticas públicas orientadas a proteger el acceso al transporte y fortalecer el empleo en el sector, pilares fundamentales también defendidos por los gobiernos de Axel Kicillof y Mayra Mendoza en la Provincia y el Conurbano.






