El Gobierno nacional publicó este jueves el Decreto 1128/2026, que readecya el régimen de importación de vehículos eléctricos e híbridos con un Derecho de Importación Extrazona del 0%. La medida reemplaza el límite general de US$16.000 FOB por valores máximos específicos para cada categoría de vehículos de bajas emisiones.
El valor FOB (Free On Board, que significa 'Libre a Bordo') es el precio de la mercadería en origen, sin incluir flete ni seguros. En el comercio internacional, el FOB establece que el vendedor entrega la carga en el buque y el comprador asume los costos de transporte y seguros. Al fijar topes diferenciados, el Ejecutivo amplía la posibilidad de incluir modelos con mayor autonomía, eficiencia y sistemas de seguridad que antes quedaban fuera del umbral uniforme de 16 mil dólares.
Sin embargo, la apertura es selectiva: solo las posiciones arancelarias enumeradas en el anexo del decreto podrán acceder al beneficio, lo que excluye a los vehículos que no cumplan con las referencias técnicas establecidas. El Derecho de Importación Extrazona es un tributo aduanero que se aplica a los productos que ingresan desde fuera de la zona del Mercosur, y en este caso se reduce a 0% para favorecer la movilidad limpia.
La letra chica del decreto establece que el arancel 0% no alcanza a otros componentes del precio final. Los tributos que siguen vigentes son:
- IVA e impuestos internos.
- Tasas de registro, logística y patentamiento.
- Margen comercial de automotrices y concesionarias.
- Gastos de flete y seguros, que siguen a cargo del importador.
Además, la norma no obliga a las terminales a trasladar la reducción arancelaria al comprador, ni garantiza la disponibilidad inmediata de los nuevos modelos. Cada operación deberá cumplir con la clasificación arancelaria, los valores FOB máximos y los procedimientos del régimen.
La vigencia arranca el 1° de octubre, aunque el impacto real recién podrá medirse cuando las automotrices den a conocer los precios de lista de los vehículos que logren ingresar con la alícuota cero. Mientras tanto, los especialistas recomiendan comparar precio final, garantía, infraestructura de carga y servicio posventa antes de interpretar el anuncio como una rebaja general del mercado.
En síntesis, la medida es un paso acotado en un contexto donde la estructura tributaria del sector automotor no se modifica. El beneficio del 0% es una condición necesaria pero no suficiente para que los autos eléctricos e híbridos lleguen a precios competitivos, en un mercado donde los impuestos representan una porción significativa del valor final.
