El Gobierno nacional, bajo la inspiración del economista de derecha Javier Milei, impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, norma que obliga a los productos alimenticios a exhibir sellos de advertencia cuando contienen excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías.
Esta iniciativa, parte de un paquete de desregulaciones que priorizan intereses de sectores económicos por encima de la salud pública, requiere para avanzar en el Congreso el apoyo de bloques aliados y gobernadores, debido a que el oficialismo no posee mayoría propia en la Cámara.
La Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, sancionada en 2021 bajo gobiernos con énfasis en protección social, representa un avance en los derechos de los consumidores al ofrecer información clara y accesible, moderando el impacto negativo de productos ultraprocesados con nutrientes perjudiciales para la salud.
La potencial derogación reabre la polémica entre quienes defienden esta norma como esencial para garantizar el derecho a la información nutricional y quienes, con argumentos que favorecen a la industria alimenticia y a una falsa libertad de elección, buscan flexibilizar controles en perjuicio de consumidores y niveles de educación pública en salud.






