Este sábado, en Parque Lezama, organizaciones del peronismo llevaron adelante un emotivo banderazo en reclamo por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple una condena de seis años de prisión domiciliaria e inhabilitación para ejercer cargos públicos por el delito de "administración fraudulenta".
En un acto colmado de militantes, el único orador fue Máximo Kirchner, quien aprovechó para enviar un mensaje a la interna peronista y reivindicar la figura de su madre. Pensando en el futuro electoral, sostuvo que "no va a haber posibilidad de construir un verdadero cambio si no construimos una síntesis superadora".
Máximo cuestionó a sectores internos: "Quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras". En una clara referencia al gobernador bonaerense Axel Kicillof, remarcó que "los que hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla".
El dirigente también reflexionó sobre las prioridades en la gestión: "¿De qué te sirve el equilibrio fiscal si los hospitales se caen a pedazos, si las rutas son cada día más peligrosas? Tiene que haber justicia fiscal para que haya equilibrio social".
La movilización coincidió con la conmemoración del Día de la Bandera y el primer aniversario de la detención domiciliaria de la expresidenta en su domicilio de San José 1111, lugar frente al cual militantes manifestaron su apoyo incondicional.
Además de Máximo Kirchner, participaron en el escenario figuras destacadas como el senador Wado de Pedro y los diputados Juan Grabois y Vanesa Siley.
La convocatoria denominada "Banderazo por Argentina, por Cristina" instó a los asistentes a llevar banderas nacionales y exigió la revisión de la condena, además de la posibilidad de que Cristina Fernández pueda participar en elecciones internas del Partido Justicialista.






