En medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con la función pública, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó ante la Oficina Anticorrupción y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) una serie de rectificaciones patrimoniales e impositivas. La presentación, que incluye activos no declarados y correcciones sobre bienes de su esposa, Bettina Angeletti, se produce en la causa que tramitan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py.
Entre los activos ahora reconocidos, aparecen inversiones en Bitcoin por aproximadamente USD 513.000, que según fuentes oficiales se originaron en un capital inicial de USD 200.000 entre 2013 y 2018. También se incorporaron bienes recibidos como herencia tras el fallecimiento de su padre en 2022: una propiedad en La Plata y un lote en Daireaux, cuya venta aportó cerca de USD 79.000 al patrimonio familiar, un ingreso no reflejado en las declaraciones anteriores.
Las rectificaciones abarcan también la adquisición de una vivienda en el country Indio Cuá y un departamento en Caballito, ambos comprados en noviembre de 2025, ya durante su gestión. En el caso de la propiedad en el country, se informó una participación del 50% para cada cónyuge y financiamiento mediante hipotecas. Para el departamento, se detalló un anticipo de USD 30.000 y financiamiento por USD 100.000, en medio de fuertes sospechas previas sobre la existencia de pagos no documentados.
Fuentes cercanas al funcionario reconocieron que "hubo desprolijidad" en las declaraciones juradas anteriores, y detallaron que mientras las del 2023 fueron confeccionadas por el propio Adorni, para las del 2024 se requirió la asistencia de un contador con el fin de demostrar el origen de los fondos. La presentación, que había sido anticipada hace más de un mes por el presidente Javier Milei, intenta transparentar una evolución patrimonial que durante años permaneció opaca. Como corolario de esta regularización forzada, el funcionario se comprometió a presentarse ante ARCA para pagar los impuestos adeudados, una deuda con el fisco que se suma al voluminoso prontuario de desprolijidades de un gobierno que se jacta de la pureza administrativa pero que empieza a mostrar grietas profundas en su propia gestión.






