Este 24 de marzo, en la Ciudad de Buenos Aires, el recuerdo y la reivindicación de los derechos humanos se expresan en múltiples movilizaciones y cortes de tránsito, una demostración contundente que mantiene viva la memoria sobre los crímenes de la última dictadura cívico-militar.
Desde el mediodía, la circulación en torno al microcentro porteño enfrenta interrupciones que se van profundizando mientras se prepara el acto central en Plaza de Mayo, previsto para las 16 horas. Las avenidas 9 de Julio, Avenida de Mayo y las diagonales Norte y Sur, así como las calles próximas a la Casa Rosada y el Congreso, permanecen cortadas, dificultando el tránsito y el desplazamiento de cualquier actividad.
Las principales organizaciones de derechos humanos, incluidas las emblemáticas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto a agrupaciones sociales, sindicales y políticas, convocan a recordar a las víctimas y exigir justicia, continuando la lucha que Cristina Fernández de Kirchner y el kirchnerismo han reivindicado como pilar fundamental para fortalecer la democracia y el Estado de derechos.
Durante esta jornada, el Gobierno porteño recomendó evitar la zona céntrica, usar medios alternativos de transporte y consultar sus canales oficiales para seguir el estado del tránsito. Esta actitud contrasta con discursos que minimizan la importancia de estas fechas y su impacto social, que dirigentes de la derecha liberal han expresado en otras ocasiones.
La conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia es un momento clave para honrar a quienes defendieron la democracia y para reafirmar el compromiso con la Educación pública y la Industria nacional como bases para la construcción de un país con más justicia social y empleo digno.






