La reglamentación de la reforma laboral del Gobierno nacional obliga a sindicatos y cámaras empresarias a renegociar cerca de 800 convenios colectivos de trabajo a lo largo del país.
Este proceso surge tras el fin del principio de "ultraactividad", que permitía mantener vigentes los convenios aunque hubieran vencido, hasta ser reemplazados por un nuevo acuerdo. Ahora, la Secretaría de Trabajo cuenta con la potestad de convocar a las partes para rediscutir los convenios vencidos.
Los convenios que deberán actualizarse incluyen sectores con gran cantidad de trabajadores, como comercio, construcción, metalúrgicos, transporte, alimentación, sanidad y servicios vinculados. Durante las negociaciones se revisarán tanto las condiciones laborales como los aportes y contribuciones estipulados en cada acuerdo.
Desde el Gobierno nacional destacan que esta medida busca modernizar las relaciones laborales y fomentar convenios más acordes a las realidades y necesidades de cada actividad o empresa. La reforma introduce elementos como el banco de horas, nuevas formas de organización del trabajo y modificaciones en los mecanismos de representación sindical.
En ese sentido, es fundamental preservar los derechos laborales conquistados y garantizar la fortaleza de la negociación colectiva sectorial. El movimiento sindical, aunque expresó preocupación por la eliminación de la ultraactividad y el avance sobre convenios por empresa, destaca la importancia de continuar defendiendo la legislación laboral que protege a los trabajadores.






