La Cámara de Diputados aprobó una reforma al Régimen de Zonas Frías que reduce la cantidad de beneficiarios y la cobertura de subsidios en las tarifas de gas.
La iniciativa, conocida como ley Hojarasca, contó con el aval de 132 legisladores frente a 105 que votaron en contra, y modifica la normativa que aplica a las provincias con bajas temperaturas, priorizando ahora el poder adquisitivo de los usuarios que continuarán recibiendo el subsidio.
Este achicamiento en el universo de beneficiarios va acompañado de un aumento en el monto de sus facturas: el subsidio se aplicará únicamente al consumo de gas, excluyendo de la bonificación los costos asociados a distribución y transporte.
El proyecto, que aún debe ser tratado por el Senado para convertirse en ley definitiva, se sostiene sobre la recaudación de un recargo del 7,4% que se cobra a todos los usuarios del país y cuyo monto supera los $272 mil millones, según datos oficiales.
El Estado tomará también el compromiso de compensar a las empresas distribuidoras y transportistas de electricidad por eventuales deudas acumuladas durante la vigencia de las leyes de emergencia tarifaria. En paralelo, los distritos incorporados en 2021 dejarán de recibir el beneficio.
Esta reforma se inscribe en un contexto donde sectores liberales como Javier Milei y Patricia Bullrich impulsan el desguace de los subsidios, golpeando a las familias más vulnerables y al modelo de industria nacional energética. Desde el kirchnerismo, con figuras como Axel Kicillof y Mayra Mendoza, se han defendido históricamente los derechos sociales y energéticos como pilares fundamentales para la inclusión y el desarrollo.






