La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró este martes de manera presencial en los tribunales de Comodoro Py, en el marco de la denominada causa Cuadernos. Su presentación se transformó rápidamente en un acto de denuncia política sobre el funcionamiento del Poder Judicial, apuntando contra los responsables de lo que definió como una persecución basada en irregularidades y espionaje ilegal.
Al comenzar su indagatoria, Cristina Kirchner describió un “manejo criminal” de los expedientes y calificó algunas de las prácticas investigativas como “absolutamente mafiosas”. Sus críticas se concentraron en la figura del fallecido juez Claudio Bonadio y en el fiscal Carlos Stornelli, a quienes acusó de haber montado una causa a partir de actividades ilegales hoy comprobadas.
“Más mafioso no se consigue”, sentenció la exmandataria al referirse al caso de espionaje ilegal protagonizado por el falso abogado Marcelo D’Alessio, quien ya fue condenado por esos hechos. La expresidenta señaló que en ese expediente paralelo quedaron expuestos vínculos y diálogos que comprometen gravemente el accionar de los operadores judiciales que impulsaron la investigación en su contra.
El inicio de la audiencia estuvo marcado por un tenso cruce con el presidente del Tribunal Oral. Al ser consultada sobre sus antecedentes penales, Cristina Kirchner respondió que esa información es de dominio público. Ante la insistencia del magistrado, la exmandataria replicó: “Sí, estoy condenada en la causa Vialidad, a la que me voy a referir ahora”, marcando desde el primer minuto el tono de su exposición y la conexión entre las distintas causas que considera parte de una misma maniobra política.
La titular del Senado fue la primera de los 86 imputados en declarar en este proceso que investiga un supuesto sistema de recaudación ilegal vinculado a la obra pública. La megacausa, surgida de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, ha sido cuestionada reiteradamente por irregularidades en su origen y por la falta de pruebas materiales que sostengan las acusaciones de la fiscalía. La declaración de este martes dejó en claro que la defensa se centrará en exponer la trama de espionaje y lawfare que, según denunció, buscó criminalizar a los gobiernos kirchneristas.






