La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) lleva adelante hoy un paro nacional de 24 horas en reclamo de una urgente recomposición salarial y en rechazo a las medidas de ajuste que afectan al sector público.
El protagonismo de la protesta se concentra en los aeropuertos, lo que implicará posibles demoras en algunos vuelos, aunque se descartan cancelaciones, en defensa del empleo y las condiciones laborales de quienes sostienen la industria nacional aérea.
Marcelo Belelli, referente de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), detalló: "en los aeropuertos habrá asambleas. Los vuelos van a tener algún tipo de afectación operativa, pero no va a haber cancelaciones. Seguramente pueda haber algunas demoras producto de las asambleas, pero los vuelos van a salir normalmente el día de hoy".
Si bien inicialmente desde el gremio se había planteado la posibilidad de cortes en los accesos a las estaciones aéreas, Belelli aclaró que la modalidad actual no incluye bloqueos, sino concentraciones que buscan visibilizar la lucha sin perjudicar la operatividad.
"Las asambleas pueden generar una afectación, mínima, en el desarrollo habitual. Va a haber una movilización al Aeroparque durante la mañana de hoy, pero no va a ser un paro de 24 horas que cancele la totalidad de los vuelos", añadió el dirigente gremial.
Belelli explicó la falta de diálogo formal: "estuvimos un mes y medio de conciliación obligatoria y la Secretaría de Trabajo no convocó ni a una sola audiencia para poder trabajar la salida de conflicto. Del 18 de marzo al 21 de abril no hubo ni una sola convocatoria para sentarnos a hablar".
La concentración central de la jornada de protesta se desarrolla a las 11 en las inmediaciones de Costa Salguero, en la intersección de Avenida Costanera y Jerónimo Salguero, próximo al Aeroparque Jorge Newbery, mientras que acciones similares se multiplican en otros organismos públicos mediante asambleas, radios abiertas y ruidazos.
El reclamo principal exige la reapertura inmediata de paritarias, una recomposición salarial de emergencia que reconozca el deterioro provocado por la inflación, y el rechazo frontal a las políticas de ajuste que afectan el empleo y el funcionamiento estatal.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, advirtió con contundencia: "Hemos agotado todas las instancias. No nos dejan otra alternativa que profundizar todas las medidas de fuerza. Amenazan con más motosierra, pero la motosierra los va a terminar cortando a ellos. La conflictividad va a escalar".
En su comunicado, Aguiar denunció la falta de voluntad por parte del Gobierno para abrir negociaciones serias: "El Gobierno hasta aquí no dio una sola señal que permita pensar que se van a reabrir las paritarias. Está claro que no existe voluntad para avanzar en un proceso de recuperación salarial".
ATE sostiene que el ajuste fiscal impacta negativamente en la calidad del empleo público y la prestación de servicios esenciales, y alerta sobre la posibilidad de nuevas medidas de fuerza en caso de que se produzcan despidos o recortes en distintos sectores estatales.
Aguiar puntualizó que "El presidente pide paciencia, pero paciencia no hay. La paciencia se terminó. El Gobierno se consumió todo el saldo que tenía a favor. Además, pretenden avanzar con más despidos. Amenazan con más motosierra, pero la motosierra los va a terminar cortando a ellos".
Para fortalecer su reclamo, ATE organizó una agenda de asambleas y actividades en diversas dependencias públicas, promoviendo la participación de trabajadores y la comunidad mediante radios abiertas y ruidazos.
Finalmente, el gremio anunció que evaluará nuevos planes de acción frente a cualquier intento de desfinanciar, reducir personal o desguazar organismos estatales, reafirmando su compromiso con la defensa del empleo y la industria nacional.






