Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pyme) tuvieron en junio un crecimiento interanual de apenas 0,9%, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato marcó la primera suba tras 13 meses consecutivos de caídas, aunque no logró disipar las señales de debilidad que arrastra el consumo.
El repunte se explicó por la mayor liquidez que aportó el cobro del medio aguinaldo y por el dinamismo generado por el Mundial de fútbol. Sin embargo, la mejora resultó insuficiente para torcer la tendencia del semestre: en comparación con mayo las ventas descendieron 1,3% y la primera mitad del año acumuló un retroceso del 2,5%. Además, los consumidores mantuvieron la cautela y concentraron sus compras en bienes puntuales, evitando aquellos de mayor valor.
Por rubros, los más beneficiados fueron Perfumería (+9,5%), Farmacia (+5,4%), Alimentos y bebidas (+2,9%) y Textil e indumentaria (+1,9%). En contraste, se registraron bajas en Bazar, decoración y muebles (-3,1%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%).
El canal digital volvió a mostrar un desempeño positivo, con un aumento del 16,7% interanual y un 4,1% más que en mayo para los comercios con local físico. Las promociones bancarias, las cuotas y las billeteras virtuales continuaron siendo herramientas clave para concretar operaciones, mientras se consolidaban hábitos como el pago fraccionado y la preferencia por segundas marcas.
Sobre las perspectivas, la encuesta de CAME reveló que el 59,3% de los comerciantes considera que el contexto actual no es propicio para invertir y el 52,3% prevé que su actividad permanecerá sin grandes cambios en el próximo año. Estos indicadores expusieron la fragilidad de una recuperación que, sin un entorno macroeconómico favorable, difícilmente logre sostenerse.






