El consumo minorista de las pymes acumuló una caída del 2,5% en el primer semestre del año, pese a un leve repunte interanual en junio impulsado por el cobro del medio aguinaldo y el clima del Mundial 2026. Así lo reveló un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que además mostró una contracción del 1,3% en las ventas de junio respecto a mayo.
"El consumo sigue marcado por la cautela de los compradores, que continúan buscando promociones", advirtió el relevamiento, dando cuenta de un escenario donde la presión tributaria y la falta de incentivos golpean al sector.
Aunque la comparación interanual arrojó un crecimiento del 0,9%, los números reflejan que se trata de una mejora puntual atada a fechas excepcionales. De hecho, la mitad de los empresarios entrevistados consideraron que no hubo cambios respecto al año anterior y disminuyó el porcentaje de quienes perciben un empeoramiento. Sin embargo, casi seis de cada diez comerciantes opinan que el contexto aún no favorece la inversión.
Entre los rubros que más crecieron en la medición interanual, Perfumería lideró con un alza del 9,5%, favorecida por una base de comparación baja con 2024. No obstante, desde el sector alertaron sobre el avance de las compras en plataformas internacionales y las dificultades financieras que genera la elevada presión tributaria.
Farmacias, por su parte, tuvo un incremento del 5,4% motorizado por la temporada de enfermedades respiratorias y campañas de prevención. En ese canal, los consumidores priorizaron medicamentos esenciales y genéricos, mientras que las demoras en los pagos de las obras sociales complicaron la reposición de stock.
El informe de CAME dejó en claro que, más allá de la mejora puntual de junio, la tendencia del consumo sigue siendo negativa y que la falta de previsibilidad económica frena cualquier expectativa de recuperación sostenida.






