Por primera vez, las cinco fuerzas de seguridad nacionales realizarán una manifestación conjunta. Reclaman sueldos por debajo de la línea de pobreza y denuncian el deterioro del sistema de salud.
El malestar en las fuerzas de seguridad federales llegó a un punto crítico que motivó una convocatoria inédita: representantes de la Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal anunciaron una protesta conjunta para el próximo 2 de abril. La movilización será frente al edificio Centinela, sede central de la Gendarmería Nacional, bajo el nombre "abrazo solidario" para visibilizar la crítica situación que atraviesan.
Se trata de una unión sin precedentes en la historia reciente del país, reflejo del profundo descontento generado por las condiciones laborales y salariales de estos trabajadores. Reclamaron la urgente mejora en los salarios, que según denuncian han quedado por debajo de la línea de pobreza debido al fuerte aumento del costo de vida. Muchos efectivos deben buscar ingresos complementarios fuera de su función oficial para sostener sus hogares, evidenciando la gravedad del problema.
Asimismo, alertaron sobre el deterioro del sistema de salud que los afecta. En los últimos meses se recrudecieron las críticas por deficiencias en la cobertura médica, como demoras prolongadas en la atención, falta de prestadores y, en algunos casos, suspensión de servicios esenciales. Esta situación genera gran preocupación en el personal activo y sus familias.
Este conflicto viene de meses atrás, con reclamos previos en varias provincias, movilizaciones de familiares y denuncias sobre la precarización laboral en las fuerzas federales. La protesta del 2 de abril busca canalizar ese malestar en una acción nacional de alcance visible y contundente.
Desde el Gobierno reconocen tensiones en los cuerpos de seguridad y justifican los ajustes en el marco de una política de ordenamiento del gasto público. Sin embargo, la ausencia de soluciones concretas mantiene la incertidumbre y la posibilidad de un agravamiento del conflicto en las próximas semanas.
Esta convocatoria representa un momento clave en la relación entre las fuerzas federales y el Estado, constituyéndose en un llamado urgente a mejorar las condiciones laborales y sociales de quienes garantizan la seguridad nacional.







