Una niña de 13 años resultó herida al recibir un disparo calibre 22 en la nuca durante un enfrentamiento entre bandas narco en el barrio Puerta de Hierro, ubicado en La Matanza. El hecho se produjo el sábado 4 de abril por la tarde, en un momento en que se celebraba la Pascua en el predio de las 3T, sobre la calle Crovara, frente al barrio.
Emilia, la joven afectada, se encontraba jugando en el lugar cuando fue alcanzada por la bala. La menor reside en un hogar de menores gestionado por la parroquia local junto a tres de sus hermanos, dado que sus padres están afectados por el consumo problemático de drogas.

Tras el episodio, la comunidad de San José, liderada por el padre Nicolás “Tano” Angelotti, emitió un comunicado para visibilizar la grave situación que atraviesan los barrios.
El mensaje señala: “La comunidad, sin dudarlo, la cargó sobre sí y la llevó al hospital. Los hospitales respondieron con rapidez, profesionalismo y humanidad. En el día de Pascua de Resurrección, Emilia está viva. Se salvó de milagro. Es creer o reventar. Y damos gracias a Dios por eso”.
Sin embargo, advierten que este tipo de violencia está instalada de forma permanente: “Venimos sufriendo tragedias de muertes a diario, nos cansamos de ver a nuestros jóvenes hechos un mural porque se los llevó una bala”.
El comunicado denuncia también la fuerte presencia del narcotráfico en la zona, que “despenalizado de hecho en nuestros barrios”, no solo comercializa droga sino que “se mete en la vida del barrio, organiza desde la violencia y se lleva a los más pobres, a los más indefensos, a nuestros chicos y jóvenes, mientras otros se enriquecen con su sangre”.
Resaltan que “no puede ser normal que nuestros espacios de comunidad y vida, escuelas y centros de abuelos estén llenos de agujeros por impactos de bala. Es escandaloso ver la cantidad de armas que mafias adultas corruptas ponen en las manos de chicos de nuestros barrios como si fueran un juguete”.
El comunicado expresa el profundo dolor por las familias afectadas, muchas de ellas con vínculos al consumo y la violencia, además de la explotación sexual y el tráfico de drogas que padecen adolescentes de la zona.
Desde la comunidad cuestionan la falta de acciones contundentes del Estado frente a esta problemática, y remarcan la importancia de la integración socio-urbana: “Cuando el Estado se corre de esta problemática, el narcotráfico crece. Y cuando crece, no solo vende droga: se mete en la vida del barrio”.
Se preguntan con fuerza: “¿Cómo puede ser que a metros de puestos de policía y gendarmería siga creciendo el narcotráfico mientras todos los vecinos sabemos dónde está el problema? ¿Cómo puede ser que el mundo de la justicia no pueda abordar el problema de venta de droga mientras hay miles y miles de jóvenes de distintos lugares de La Matanza que se desangran aquí?”.
Los barrios de Crovara, reconocidos por su arraigo popular y esfuerzo comunitario a través de escuelas, clubes y hogares, sufren el abandono estatal, y alertan que podría haber intereses que buscan frenar su progreso.
El comunicado concluye con un llamado a una política inmediata y comprometida contra la droga y las armas, que acompañe los proyectos que promueven la vida y la dignidad en los barrios: “Porque donde hay dignidad, el narcotráfico retrocede; y donde el barrio se organiza, la vida se abre paso”.
Emilia continúa recuperándose y se encuentra fuera de peligro. La comunidad acompaña con esperanza, aunque el reclamo por mayor seguridad y condiciones dignas de vida permanece vigente en medio del dolor y la urgencia social.







