El ex senador riojano Eduardo Menem obtuvo un fallo definitivo que establece su haberes previsionales en un régimen especial, reavivando el debate sobre privilegios en jubilaciones.
Una reciente sentencia con impacto económico y político volvió a poner en foco el sistema previsional argentino. Tras un extenso litigio contra la ANSES, Menem recibió una condena firme que le reconoce una jubilación calculada con montos millonarios según un régimen especial.
El tribunal dispuso que percibirá un haber equivalente al 82% del salario de un senador en actividad conforme a la Ley 24.018. Aunque se reclamaba un 85%, se consideró adecuado el porcentaje otorgado acorde al régimen vigente.
El monto proyectado para 2026 asciende a cerca de 41 millones de pesos mensuales, incluyendo retroactivos desde 2020. En total, los pagos acumulados podrían superar los 1.500 millones, cifra aún en revisión técnica.
El recorrido judicial incluyó varias apelaciones del organismo previsional, que cuestionó la validez de notificaciones hechas fuera del horario administrativo y que según argumentó, afectaron sus derechos procesales.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó los recursos presentados y dejó firme la sentencia. El juez Ricardo Lorenzetti aclaró que la negativa a revisar no implica aprobación del fallo, sino el cierre formal del proceso.
El caso genera interés político particular por la condición de Menem como padre del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su cercanía familiar con un funcionario vinculado a Karina Milei, lo que aporta una dimensión adicional a la controversia en un contexto de alta polarización.
Este fallo se suma a la discusión pública sobre las reformas al sistema jubilatorio y los cuestionamientos a los regímenes especiales que favorecen a ex funcionarios, ratificando la necesidad de un debate profundo sobre la equidad y sostenibilidad del sistema previsional argentino.







