En un operativo supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional, efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) secuestraron 1.200 autopartes que se comercializaban de manera ilegal en Isidro Casanova. El procedimiento permitió además la detención del principal sospechoso, un hombre de 47 años que quedó a disposición de la justicia.
La causa se inició en marzo pasado, a partir de tareas de campo y rastrillajes virtuales realizados por la División Delitos Contra el Automotor de la PFA. A través de esas investigaciones, los federales identificaron a un hombre que utilizaba una reconocida plataforma digital para vender autopartes sin la habilitación correspondiente del Registro Único de Desarmaderos de Autopartes y Actividades Conexas (RUDAC). Este registro es obligatorio para quienes desarrollan actividades vinculadas al desarmado de vehículos y a la comercialización de repuestos en todo el país.
Con el avance de la investigación, los detectives verificaron el domicilio del sospechoso, ubicado en la localidad bonaerense de Isidro Casanova, en el partido de La Matanza. Allí comprobaron que la vivienda funcionaba como centro de almacenamiento de las autopartes. Muchas de esas piezas tenían solicitudes de secuestro vigentes emitidas por distintas fiscalías, lo que evidenciaba su origen ilícito.
Ante esa situación, el Juzgado de Garantías N°4 de La Matanza, a cargo del Dr. Fernando Horacio Pinos Guevara, ordenó el allanamiento del inmueble, emplazado sobre la calle Dante Alighieri. Al ingresar, los uniformados identificaron al hombre, que intentó escapar a bordo de su camioneta pero fue interceptado y detenido en el lugar.
Durante el procedimiento se decomisaron 1.200 autopartes de diversos modelos y marcas, entre ellas:
- tapas de cilindros
- compresores de aire acondicionado
- levas
- cigüeñales
- cajas de velocidades
El valor de lo secuestrado asciende a aproximadamente 70 millones de pesos, una cifra que da cuenta de la escala del negocio ilegal que funcionaba en el lugar. El detenido, de nacionalidad argentina y 47 años, quedó junto a los materiales confiscados a disposición del magistrado interventor por infracción a la Ley 25.761, que regula las autopartes, el desarmado y la venta.
La Ley 25.761 establece un régimen de inscripción obligatoria para los desarmaderos y comercios de autopartes, con el objetivo de impedir que piezas provenientes de delitos ingresen al mercado formal. En este caso, gran parte del material secuestrado contaba con pedidos de secuestro vigentes, lo que refuerza la hipótesis de que se trataba de mercadería de origen ilícito. El operativo, enmarcado en las acciones de control que lleva adelante el Estado nacional, fue supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional. Las actuaciones continúan en el juzgado interventor, que deberá resolver la situación procesal del detenido.
