Tres hombres fueron detenidos en las últimas horas en el barrio El Fortín de Virrey del Pino, partido de La Matanza, acusados de integrar una banda dedicada al narcomenudeo. Así lo informaron fuentes policiales, que precisaron que el procedimiento estuvo a cargo de personal de la Comisaría Sur 3ra y contó con la participación del Grupo Táctico Operacional (GTO).
La investigación venía desarrollándose desde hacía semanas. Los efectivos realizaron un trabajo de inteligencia criminal que incluyó entrevistas a testigos, filmaciones con dron, análisis de redes sociales y una compra controlada previa. Esas tareas fueron determinantes para que la justicia autorizara el allanamiento que terminó con la desarticulación de la banda.
Durante el allanamiento se secuestraron 573 envoltorios de marihuana con un peso total de 380 gramos, 80 envoltorios de pasta base que sumaron 16 gramos y 120 envoltorios de clorhidrato de cocaína equivalentes a 45 gramos. Además, los efectivos incautaron $140.000 en efectivo, varios teléfonos celulares y una pistola calibre .38 con la numeración suprimida, junto con dos municiones intactas.
Los detenidos fueron identificados como G. E. F. (20), J. E. R. (22) y M. A. G. (40), quienes quedaron a disposición del fiscal interviniente. Se les imputaron los delitos de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegal de arma de guerra, cargos que se vieron agravados por el hallazgo del arma de fuego.
Desde la fuerza policial señalaron que con estas detenciones se logró desarticular por completo la estructura que operaba en el barrio El Fortín, dedicada a la venta fraccionada de drogas. La droga secuestrada estaba lista para su comercialización, lo que da cuenta de la modalidad delictiva que se investigaba.
El operativo se enmarca en los procedimientos que las fuerzas de seguridad vienen realizando en distintos puntos del conurbano para combatir el narcomenudeo, un delito que golpea a los barrios populares. En este caso, la investigación permitió desarticular una banda que operaba en la vía pública, una modalidad que afecta directamente a los vecinos de la zona.
Los voceros consultados explicaron que la compra controlada fue una de las herramientas clave para reunir las evidencias necesarias. A partir de allí, el fiscal interviniente ordenó las medidas que culminaron con el allanamiento positivo.







