Un suboficial mayor de la Policía Federal, de 61 años, fue herido de bala esta madrugada en un intento de robo ocurrido en la localidad de González Catán, partido de La Matanza. El efectivo, que forma parte de la División Seguridad y Custodia y se encuentra destinado a la protección de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, circulaba a bordo de su vehículo particular, un Toyota Etios, por la calle Gallardo al 800, cuando dos delincuentes que se trasladaban en una moto Yamaha lo interceptaron y comenzaron a dispararle sin mediar palabra.
De acuerdo con la versión oficial de la Policía Bonaerense, que investiga el caso, los asaltantes cruzaron el vehículo del policía y efectuaron varios disparos. Uno de los proyectiles impactó en el vidrio del asiento del conductor. En ese momento, el agente respondió con su arma reglamentaria y se trabó en un forcejeo con los atacantes. Durante el intercambio de disparos, el suboficial recibió un tiro en el hombro, mientras que el primer delincuente fue herido en la espalda. El segundo asaltante resultó con cinco impactos de bala y fue trasladado por sus familiares hasta el hospital Simplemente Evita.
El agente fue derivado a un centro médico y se encuentra fuera de peligro. La Policía Bonaerense trabaja en la zona para recoger testimonios y analizar las cámaras de seguridad, a la espera de establecer cómo se produjo el ataque. El hecho conmocionó a los vecinos de González Catán y reavivó el debate sobre la seguridad en el conurbano.
El episodio vuelve a poner en escena el riesgo que enfrentan a diario los efectivos de las fuerzas de seguridad. El suboficial, que se desempeña como custodio de la ministra de Seguridad, logró sobrevivir al ataque, aunque debió ser asistido por la herida de bala en el hombro.
La investigación quedó a cargo de la Policía Bonaerense, que procura establecer la mecánica exacta del hecho. Se espera que los datos aportados por las cámaras de seguridad de la zona permitan avanzar en la identificación de los agresores.
Afortunadamente, el saldo no fue mayor: el efectivo, pese a la gravedad del ataque, se recupera en un establecimiento de salud y las autoridades confirmaron que su vida no corre riesgo. El caso, mientras tanto, sigue siendo investigado.







