Una mujer de 35 años falleció este domingo tras ser arrollada por una formación del tren Belgrano Sur en la localidad de Rafael Castillo, partido de La Matanza. El trágico suceso ocurrió en el cruce de las vías con la calle Comandante Granville, un punto de alto tránsito peatonal en el oeste del conurbano bonaerense.
La víctima fue identificada como Luisa del Carmen Leguizamón. De acuerdo con el relato de los testigos, la vecina se encontraba sentada frente a las vías cuando la formación comenzó su trayecto. En ese instante, la mujer se levantó y se acercó al tren, arrojándose a las vías. El impacto fue fatal y la mujer murió en el lugar.
La noticia generó conmoción en el barrio, donde los vecinos manifestaron su dolor y consternación por lo ocurrido. La zona, caracterizada por su alta densidad poblacional y sus necesidades estructurales, vuelve a ser escenario de una pérdida irreparable que interpela a toda la comunidad.
Este nuevo hecho trágico en el ámbito ferroviario reabre el debate sobre la urgencia de implementar políticas integrales de prevención y contención. La muerte de Luisa del Carmen Leguizamón no puede ser vista como un caso aislado. Detrás de cada suicidio hay una historia de dolor, soledad y, muchas veces, de falta de acceso a la salud mental. En los barrios populares del conurbano, como Rafael Castillo, estas problemáticas se profundizan por la falta de recursos y de redes de contención.
Es imperioso que el Estado, en sus distintos niveles, despliegue políticas de prevención del suicidio, con presencia territorial, líneas de ayuda y acompañamiento psicológico. Asimismo, la seguridad en los pasos a nivel debe ser reforzada con barreras, señalización y campañas de concientización. La vida de cada vecino es irremplazable, y el Estado tiene la obligación de cuidarla.
Desde Agenda Popular, expresamos nuestras condolencias a la familia y amigos de la víctima, y hacemos un llamado a la reflexión colectiva para que esta tragedia no quede en el olvido y se convierta en un motor de cambio. La comunidad de La Matanza, golpeada por esta pérdida, merece respuestas concretas y acciones que garanticen la protección de todos.
