En un nuevo capítulo de diferenciación con el Gobierno nacional que ella misma integra, la vicepresidenta Victoria Villarruel reclamó una mayor participación estatal en la construcción de infraestructura y le pidió al Ejecutivo medidas para el sector agropecuario. Fue durante su visita a Expo Venado, en Santa Fe, donde también exigió una reforma tributaria y se pronunció por las retenciones. La titular del Senado aprovechó el escenario rural para marcar distancia con las políticas nacionales y poner el foco en las necesidades del campo.
Villarruel sostuvo que la falta de conectividad limita el desarrollo del campo y desalienta la llegada de inversiones. Afirmó que el sector agropecuario aporta una cantidad significativa de recursos a las arcas públicas, pero todavía enfrenta problemas que dificultan la producción y el traslado de mercadería. "El campo deposita mucho dinero en las arcas de la República Argentina y tiene cuestiones a solucionar que son sumamente importantes", planteó. Con esa definición, la vicepresidenta puso en primer plano la relación entre el aporte del sector y las falencias estructurales que padece.
Entre las principales deficiencias, la vicepresidenta mencionó el estado de rutas, trenes, puertos y vías aéreas y fluviales. Consideró que esa infraestructura requiere tanto inversión pública como privada, y cuestionó: "Lo que proviene de este sector de la economía no tiene el efecto que necesita el mismo campo argentino en infraestructura y caminos". Para Villarruel, los recursos que genera el agro no se traducen en mejoras concretas para su propia actividad. Esa lectura ubica al Estado en el centro de la escena.
Además, advirtió que las dificultades para trasladar la producción funcionan como un freno para el crecimiento económico. "Que puedas sacar tu mercadería por alguna ruta, algún tren o algún puerto es fundamental. Es la base de cualquier economía", señaló. En ese punto, la vicepresidenta ligó directamente la infraestructura con la posibilidad de generar inversiones y desarrollo productivo.
En ese contexto, lanzó una crítica directa a la falta de obras nacionales: "Difícilmente alguien puede invertir en un país que está tan desconectado entre sí y donde las provincias no pueden suplir lo que también tiene que hacer Nación". De esta manera, Villarruel puso en discusión el rol del Estado nacional en un tema sensible para las economías regionales. Sus palabras, pronunciadas en el interior productivo, refuerzan la idea de que la infraestructura es una condición básica para cualquier proyecto de inversión.
Las declaraciones de la vicepresidenta exponen una nueva contradicción al interior del oficialismo: quien integra el Gobierno nacional salió a reclamar más obras, más inversión pública y una reforma tributaria para el campo, en lugar de alinearse con las políticas nacionales. La escena confirma que el reclamo por la presencia del Estado en la infraestructura sigue vigente y encuentra eco incluso en quienes hoy ocupan cargos en el Ejecutivo.






