En un nuevo capítulo del ajuste, el mercado laboral argentino vuelve a dar señales de alarma. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), reveló que durante los primeros 30 meses de la gestión de Javier Milei se perdieron 411.613 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. La cifra no es menor: equivale a un promedio de 484 empleos menos por día, una hemorragia que golpea de lleno al entramado productivo y social del país.
El relevamiento detalla que en el mismo período desaparecieron 30.633 empleadores, con una caída del 5,98%: se pasó de 512.357 a 481.724 empresas. Esto implica que, en promedio, 33,5 empleadores dejaron de existir cada día. La destrucción del tejido empresarial afectó especialmente a los sectores más dinámicos: el comercio perdió 8.408 empresas, transporte y almacenamiento 6.733, servicios inmobiliarios 4.098 e industria manufacturera 4.020. La construcción, por su parte, sumó 2.033 empresas desaparecidas.
En términos de empleo, los trabajadores registrados pasaron de 9.857.173 a 9.445.560, una baja del 4,18%. La industria manufacturera, pilar del desarrollo nacional, encabezó las pérdidas con 97.312 puestos menos, seguida por la construcción (-80.399), transporte y almacenamiento (-72.480) y administración pública, defensa y seguridad social obligatoria (-72.312). Son números que contradicen cualquier relato de






