El equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) acordó con la Argentina la tercera revisión del programa de Facilidades Extendidas. El entendimiento aún debe ser aprobado por el Directorio Ejecutivo: hasta entonces, el desembolso no está disponible.
La revisión corresponde al programa de 48 meses que el país mantiene con el organismo. Si el Directorio le da el visto bueno, la Argentina podrá acceder a unos 600 millones de derechos especiales de giro, equivalentes a alrededor de US$900 millones, según las estimaciones difundidas.
El equipo del Fondo destacó el resultado fiscal, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas. También señaló la necesidad de sostener las políticas acordadas. El Gobierno busca que la aprobación formal llegue durante diciembre, aunque la fecha dependerá de la agenda del organismo.
Si se libera, el dinero se incorporará al esquema financiero y de reservas del Estado. No será un bono, un crédito ni una transferencia directa a los hogares. Su efecto cotidiano sería indirecto y dependerá de cómo incida en el financiamiento público, las reservas, el mercado cambiario y las decisiones económicas posteriores.
Hasta la reunión del Directorio, el entendimiento es únicamente a nivel técnico. La aprobación final, el monto que se acredite y las condiciones asociadas deberán confirmarse en una comunicación oficial del FMI.


