El mercado de plazos fijos muestra una marcada desigualdad: mientras los gigantes privados apenas pagan un 16% de tasa nominal anual, las entidades públicas y regionales ofrecen rendimientos de hasta un 23%, según los datos informados al Banco Central al 6 de julio.
Los bancos más grandes del sector privado castigan el ahorro de los argentinos. Santander y Patagonia apenas llegan al 16%; Galicia y Credicoop pagan 17,5%; ICBC un 17,2%; el Banco Ciudad se ubica en 17% y BBVA en 18,75%. Se trata de tasas que difícilmente compensen un contexto inflacionario, y que contrastan con el rol social que debería tener el sistema financiero.
En la vereda de enfrente, el Banco Provincia —bajo la administración del gobernador Axel Kicillof— se destaca con un 19,5% anual para sus clientes, una de las más altas entre los bancos de primera línea. El Banco Nación, por su parte, ofrece un 19%. Y en el segmento de bancos medianos y regionales, las tasas trepan aún más: Banco del Sol, Crédito Regional Compañía Financiera y Reba pagan hasta el 23%. Le siguen Meridian (22,5%), BICA, CMF y Voii (22%) y Bibank y Mariva (21%).
La diferencia entre ser o no cliente también juega: el Banco Provincia, por caso, eleva la tasa al 21% para quienes constituyen un plazo fijo sin estar bancarizados, ampliando el acceso al ahorro. En cambio, el Banco Hipotecario, de gestión privada, recorta el rendimiento para sus propios usuarios (17% a clientes contra 20,5% a no clientes). Un dato que evidencia la necesidad de comparar antes de invertir y valorar el rol de la banca pública en defensa del pequeño ahorrista.






