Un equipo representativo de Ciudad Evita entrena para participar en torneos sudamericanos, panamericanos y mundiales, con disciplina y el sueño de representar al país.
En el conurbano bonaerense, diez jóvenes gimnastas se preparan con dedicación y esfuerzo para destacar en la gimnasia aeróbica, una disciplina de alto rendimiento que combina acrobacia, fuerza y expresión corporal. El equipo de Gimnasia Aeróbica Juventud, principalmente de Ciudad Evita, apunta a un año clave con tres competencias internacionales importantes.
La gimnasia aeróbica, según la Unión Panamericana de Gimnasia, consiste en la ejecución de rutinas coreográficas sin elementos externos, basadas en movimientos complejos realizados a gran intensidad musical sobre una pedana. Esta especialidad difiere de otras variantes como la artística o rítmica por su particular combinación de acrobacias y habilidades físicas.
La preparación del grupo está a cargo de la entrenadora Laura Spinoso, junto a Sofía Chanquia, quienes dirigen entrenamientos diarios que llegan a durar hasta tres horas, incluso durante los fines de semana. Desde el cuerpo técnico destaca que "no se trata solo de practicar movimientos, sino de sostener una rutina basada en la disciplina y la constancia".
El plantel está conformado por diez atletas: Abril Chazarreta (14), Catalina González (12), Alma Hidalgo (14), Mailen Grosso (15), las mellizas Catalina y Julieta Morán (12), Santino de Santis (16), Morena Alfonso (18), Uma Cabrera (18) y Agustina Alderete (25). Entre ellos hay representantes de Ciudad Evita, Tapiales, Morón y Villa Luzuriaga, todos compitiendo en la categoría A, el nivel más alto de la disciplina.
La diversidad de edades, que incluye categorías youth, junior y senior, es vista como una fortaleza. Los propios gimnastas señalan que la convivencia entre distintas generaciones fomenta el aprendizaje mutuo y apoyo constante: "Siempre hay alguien que ayuda al otro a mejorar", afirman.
En 2026, el equipo afrontará tres desafíos principales: los campeonatos sudamericano, panamericano y mundial. Ya cuentan con experiencia internacional obtenida en torneos desde 2023, incluyendo su primera participación en un mundial en 2024 y presentaciones destacadas en Uruguay durante 2025.
No obstante, enfrentan dificultades en infraestructura, ya que el espacio donde entrenan aún carece del piso adecuado para la práctica segura de gimnasia aeróbica. La planificación para construir una superficie específica se complica por la limitada disponibilidad de materiales en el país.
Las lesiones leves también forman parte del entrenamiento diario. Dolores articulares en hombros, rodillas y tobillos pueden afectar la continuidad del entrenamiento, aunque el equipo mantiene la constancia y adapta las rutinas para minimizar estos riesgos.
Otro desafío importante es el financiamiento: los viajes y costos para competencias internacionales son cubiertos en su mayoría por las familias de los deportistas. Además, la disciplina tiene poca visibilidad comercial, lo que dificulta la obtención de patrocinadores, especialmente por las características de su indumentaria deportiva.
A pesar de estos obstáculos, la motivación se mantiene fuerte. Para los jóvenes, competir en el exterior significa no solo medir su nivel deportivo, sino también enriquecerse cultural y técnicamente. La oportunidad de compartir experiencias con atletas de otros países y conocer diferentes estilos coreográficos es una fuente constante de inspiración.
Con esfuerzo, pasión y trabajo en equipo, este grupo de gimnastas del oeste bonaerense continúa preparándose con la meta clara de dejar su marca en la gimnasia aeróbica internacional y representar a Argentina en los escenarios más importantes.






