Las federaciones docentes universitarias anunciaron un nuevo paro nacional tras rechazar la propuesta salarial del Gobierno, que no logró cubrir sus demandas de recuperación frente a la inflación.
El sistema universitario público atraviesa un conflicto agravado por la ausencia de convocatoria a paritarias nacionales, un reclamo central de los sindicatos docentes. La oferta oficial, cercana al 21% de aumento, fue calificada como insuficiente por los trabajadores, que llevan 18 meses de salarios deteriorados en términos reales.
Este escenario impacta directamente en la calidad educativa y la retención de personal en las universidades nacionales, instituciones que, además, sufren restricciones presupuestarias que complican el pago de salarios y el funcionamiento.
Frente a esto, las federaciones convocan a paros, clases públicas, movilizaciones y acciones de visibilización en distintas casas de estudio, en defensa del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y por una mejora salarial real.
La profundización del conflicto refleja una deuda pendiente del Estado hacia la educación pública y la industria del conocimiento, claves para el desarrollo nacional que el kirchnerismo siempre ha promovido. Mientras tanto, estudiantes y docentes se mantienen en alerta para exigir respuestas concretas, en un momento en que la estabilidad del sistema superior es esencial para el futuro del país.






