La selección de Paraguay, bajo la dirección de Gustavo Alfaro, protagonizó una histórica eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Tras un empate 1-1 en el tiempo reglamentario y suplementario, el conjunto paraguayo se impuso 4-3 en la definición por penales, destacándose el arquero Orlando Gill con dos atajadas decisivas.
Con una actuación que combinó orden táctico y resistencia, Paraguay resistió el dominio de la pelota de Alemania, una potencia mundial, y aprovechó sus oportunidades para superar a su rival.
Julio Enciso abrió el marcador para Paraguay en los últimos minutos del primer tiempo, luego de una buena jugada colectiva que ilusionó a sus seguidores. Alemania igualó rápidamente en el segundo tiempo con un gol de cabeza de Kai Havertz.
El equipo europeo buscó insistentemente la victoria, pero chocó ante la firme defensa paraguaya y la notable actuación de Gill, quien respondió con seguridad en cada disparo adversario.
En el tiempo suplementario, la intervención del VAR anuló un gol alemán por una infracción previa al arquero paraguayo, una medida que generó debate y trasladó la definición a los penales.
En la tanda desde los doce pasos, la eficacia paraguaya y las atajadas de Gill fueron cruciales. José Canale convirtió el penal decisivo que desató la celebración en todo Paraguay.
Este avance marca un gran logro para Paraguay, que retomó su participación mundialista tras 16 años y ahora se prepara para enfrentar al ganador del duelo entre Francia y Suecia.
Más allá del resultado deportivo, esta victoria refleja que disciplina y convicción pueden igualar a las potencias del fútbol internacional, como la Alemania de cuatro campeonatos mundiales eliminada antes de lo previsto.
