Servas, empresa matancera con trayectoria en soluciones verticales, modernizó la histórica Confitería del Molino con la instalación de ascensores diseñados especialmente para preservar su estructura original y valor patrimonial.
Este ícono del Art Nouveau, obra del arquitecto italiano Francisco Gianotti, sigue atrayendo a vecinos y turistas que aprovechan las visitas guiadas gratuitas para conocer su historia y arquitectura, en un esfuerzo por recuperar y mantener viva esta joya porteña.
Las visitas son muy concurridas y la demanda crece semana a semana; los cupos disponibles se agotan rápidamente desde la apertura de reservas cada viernes a las 12, señal del interés continuo por la conservación de nuestro patrimonio cultural y turístico.

El edificio, además de ser un símbolo arquitectónico, albergaba en sus subsuelos una planta de elaboración de panificados, que abastecía a confiterías emblemáticas de la ciudad como L’Aiglon, La Richmond y La Ideal, resaltando su importancia en la industria nacional y el empleo en el sector gastronómico.
Supervisión y cuidado patrimonial
A pesar de que la Confitería fue declarada de "utilidad pública" hace casi doce años y está bajo la administración del Congreso desde hace ocho, la reapertura oficial aún se espera. La comisión especial bicameral, creada para impulsar su restauración y funcionamiento, actualmente opera con sólo dos de los ocho representantes previstos, lo que plantea la necesidad de fortalecer los compromisos políticos para avanzar con celeridad.
Esta comisión ha llevado adelante licitaciones para mantenimiento, incluidas tareas sobre ascensores y fachadas, y ha planificado acciones para preservar la accesibilidad y la seguridad del edificio, en sintonía con la importancia de conservar espacios públicos y culturales para toda la comunidad.
Ascensores que respetan la identidad arquitectónica
La labor de Servas en la modernización de la Confitería del Molino destaca por la incorporación de tecnología de transporte vertical de última generación sin intervenir la estructura original, conjugando innovación, accesibilidad y respeto por el patrimonio.
“En la restauración del emblemático edificio de Buenos Aires asumimos el desafío de integrar tecnología que respeta cada detalle de su valor patrimonial”, destacaron desde la empresa, que desde 1975 lidera soluciones en ascensores con presencia regional.
Este avance garantiza que la Confitería pueda adaptarse a las necesidades contemporáneas, especialmente en términos de accesibilidad, sin perder la esencia que la caracteriza, un paso fundamental para revitalizar espacios públicos y culturales esenciales para la ciudad y su historia.






