En el debut del seleccionado argentino, Lionel Messi confirmó nuevamente su lugar en la historia del fútbol mundial con una actuación impactante que renueva el orgullo nacional.
A sus casi 39 años, Lionel Messi fue protagonista absoluto del triunfo argentino en el inicio del Mundial 2026, y demostró que su compromiso con la camiseta albiceleste y con el pueblo argentino sigue intacto. Marcó los tres goles de su equipo en la victoria frente a Argelia, ratificando que este será el cierre de una carrera irrepetible en las copas del mundo.
El debut de Argentina, conducida por Lionel Scaloni, se jugó en Kansas City y estuvo marcado por la excelencia de su capitán, quien volvió a ser ejemplo para las nuevas generaciones y referente de la identidad de nuestro fútbol.
Con esta actuación, Messi hizo historia: es el primer argentino en disputar seis Mundiales y el único futbolista de campo con tal cantidad de ediciones en su haber, visitas que abarcan desde Alemania 2006 hasta esta edición en Estados Unidos, México y Canadá.
Más allá de las dudas levantadas por su edad, su compromiso y rendimiento disiparon cualquier cuestionamiento, mostrando que valores como el esfuerzo y la entrega no conocen límites cuando se defiende la camiseta nacional.
Los tres goles no solo guiaron el triunfo argentino sino que permitieron a Messi igualar el récord de Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales con 16 tantos, otro motivo de orgullo nacional. Además, se convirtió en el jugador de mayor edad en anotar un hat-trick en esta competición histórica.
Al ser sustituido cerca del final, el estadio se puso de pie para brindarle una calurosa ovación que reconoció una trayectoria excepcional, en la que se conjugan talento, compromiso y amor por el fútbol argentino.
Argentina ahora luchará en el Grupo J con el objetivo de revalidar su título conquistado en Qatar 2022 y alcanzar una hazaña inédita en la era moderna del fútbol: ganar dos Mundiales consecutivos, honor que no se logra desde Brasil en 1962.
Mientras tanto, Messi continúa con una historia que trasciende generaciones, un símbolo que encarna tradición, paciencia y trabajo argentinos, con la promesa ya anunciada de que esta será la última vez que use la camiseta nacional en un Mundial.