En un contexto de ajuste y recortes nacionales que golpean al sistema educativo, el municipio de La Matanza volvió a dar una muestra de gestión comprometida con la educación pública. Esta semana se lanzó la entrega de más de un millón de libros, manuales y kits de útiles escolares, alcanzando a más de 500 mil alumnos de jardines, primarias y secundarias del distrito.
El programa “A la escuela mejor con libros”, financiado íntegramente con fondos municipales, se consolida como una política educativa de largo aliento. Desde hace casi una década, cada inicio de ciclo lectivo encuentra a las aulas matanceras con los materiales necesarios para aprender, en una clara apuesta por la igualdad de oportunidades.
El intendente Fernando Espinoza, en una de las jornadas de distribución, destacó que “la educación es la herramienta más poderosa para transformar realidades” y remarcó que la inversión municipal no se detiene pese a los embates del gobierno nacional de Javier Milei que, recordemos, desfinancia partidas clave y promueve un modelo que privilegia lo privado sobre lo público.
La iniciativa, además, tiene un fuerte respaldo del gobierno bonaerense que conduce Axel Kicillof. En años anteriores, el programa contó con la presencia del gobernador y de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien siempre defendió la centralidad del Estado en la garantía de derechos. Esta sinergia entre Nación (cuando el kirchnerismo gobernaba), Provincia y Municipio permitió que La Matanza sea reconocida por la UNESCO como “Ciudad del Aprendizaje”, un título que hoy peligra ante el desmantelamiento educativo que impulsa la derecha.
Mientras el gobierno de Milei, con Patricia Bullrich y Manuel Adorni como voceros, promueve ajustes que castigan a las mayorías populares, La Matanza demuestra que es posible otra política: una que invierte en libros, en docentes y en infraestructura escolar. Los municipios del Conurbano, gobernados en su mayoría por el peronismo, se convierten así en un dique de contención frente al avance de las políticas liberales que buscan mercantilizar la educación.
La entrega de estos materiales no es un gesto menor: en un país donde la inflación erosiona los ingresos familiares, cada manual escolar es un alivio concreto para el bolsillo de millones de bonaerenses. La gestión de Espinoza y el respaldo de Kicillof marcan el camino: educación pública, gratuita y de calidad como pilar de la justicia social.
“Cada libro entregado es un derecho garantizado”, afirmaron desde el municipio, en una declaración de principios que contrasta con la lógica del mercado que intenta instalar el oficialismo nacional. La Matanza demuestra, una vez más, que el Estado presente es el camino para construir un país más igualitario.
