El gobierno de Axel Kicillof anunció un incremento del 15% en los fondos destinados a los principales programas de asistencia alimentaria y desarrollo comunitario de la provincia de Buenos Aires. La medida alcanza al Servicio Alimentario Escolar (SAE), a las Unidades de Desarrollo Infantil (UDI) y a los Centros Juveniles, pilares fundamentales de la política social bonaerense.
A partir de agosto, la inversión mensual en el SAE pasará de $54.000 millones a $70.400 millones, lo que representa una suba de $16.400 millones cada mes. Con esta actualización, el programa alcanzará una inversión anual de $588.850 millones, acumulando un incremento del 49,58% a lo largo de 2026 y asegurando el desayuno, el almuerzo y la merienda a más de 2,5 millones de chicas y chicos que asisten a las escuelas de la provincia.
El Servicio Alimentario Escolar es mucho más que un plato de comida: funciona como un ancla para que los chicos no abandonen la escuela. Especialistas y educadores coinciden en que garantizar la alimentación en el ámbito educativo reduce la deserción y mejora el rendimiento académico, sobre todo en los sectores más castigados por la crisis.
Las Unidades de Desarrollo Infantil y los Centros Juveniles tendrán el mismo porcentaje de refuerzo a partir de septiembre. En las UDI, que brindan cuidado y alimentación a niños desde los 45 días hasta los 14 años, la inversión anual trepará de $54.377 millones a $56.412 millones. Por su parte, los Centros Juveniles, orientados a jóvenes de 14 a 29 años con propuestas de inclusión y contención, recibirán $10.857 millones en el año, frente a los $10.282 millones previos. En ambos casos, el incremento acumulado en 2026 es del 43,75%.
“Esta decisión forma parte de una estrategia integral para fortalecer las políticas sociales y alimentarias en la provincia”, explicó el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, durante la presentación. Y precisó que la cantidad de estudiantes que reciben almuerzo en las escuelas bonaerenses pasó de aproximadamente 800 mil a más de 2,5 millones, triplicándose desde el inicio de la gestión de Kicillof.
El funcionario subrayó que este logro fue posible gracias a la construcción y refacción de más de 400 comedores escolares y a la distribución de equipamiento en los 135 municipios. Además, remarcó que la actualización presupuestaria permitirá mejorar la calidad de las prestaciones y llegar a más familias.
Las UDI y los Centros Juveniles no solo proporcionan alimentos, sino que también funcionan como espacios de contención afectiva, apoyo escolar y promoción de derechos. En ese sentido, la gestión provincial ratifica su compromiso con un Estado presente que invierte en la primera infancia y en los jóvenes para construir futuro.
Con esta nueva asignación, la administración provincial profundiza la inversión social como herramienta para construir comunidad y garantizar derechos en todo el territorio bonaerense.
