La investigación sobre la red de falsos médicos que operaba en La Matanza revela testimonios preocupantes de pacientes que sufrieron irregularidades en la atención, incluyendo mala praxis, demoras injustificadas y deficiencias administrativas en el centro de salud involucrado.
Hace seis meses, un paciente contó: “Me medicaron mal hace un año y sigo pagando las consecuencias con mi salud, malos médicos, títulos sospechosos, algún día lo van a pagar”. Estas palabras reflejan la gravedad con la que afectan a la comunidad estas prácticas fraudulentas que erosionan la confianza en la salud pública.
Vecinos describieron la desorganización del centro, con atención deficiente y esperas prolongadas. Uno relató: “Pésima atención, fui con mi papá por la guardia y atendieron a dos personas que vinieron después de nosotros. Cuando fuimos a reclamar nos dijeron que no lo habían puesto en el sistema, ni nos pidieron disculpas. Esperamos 15 minutos más y nos seguían sin llamar, así que nos fuimos y tampoco nos pidieron disculpas. Los chicos y chicas de la recepción parece que están boludeando”.
Las denuncias destacaron también las demoras en casos prioritarios. Una paciente embarazada de 37 semanas contó: “Embarazada de 37 semanas, que supuestamente tienen prioridad, tengo que estar esperando 3 horas adelante de un baño oloriento”.
La gravedad se profundiza con acusaciones de conductas inaceptables. Una usuaria denunció que durante una consulta un médico intentó abusarla: “Fui hacerme atender y me toca un doctor, Aldo creo que se llamaba, se quiso pasar de manos. Salí corriendo, por suerte no pudo llegar a más, estaré realizando las denuncias correspondientes”.
Además, otro paciente informó que pagó $23 mil por una consulta que no resolvió su problema ocular, siendo derivado a otro hospital sin reembolso: “Una lástima que no tengan las herramientas necesarias. Fui con una viruta en el ojo y pagué $23 mil para que me digan 'andá al Santa Lucía'. Es una pérdida de tiempo y no me devolvieron la plata”, manifestó.
Los reclamos no solo apuntaron a los profesionales de la salud sino también al personal administrativo, con quejas por falta de atención y trato negligente: “Te ignoran y atienden cuando quieren”.
En la causa judicial que investiga esta red de falsos médicos hay 29 detenidos, de los cuales seis permanecen presos como principales responsables, en una causa que exige justicia y refuerza la necesidad de defender la salud pública y los derechos de los pacientes.







