El Gobierno nacional confirmó el pago de un bono extraordinario de hasta $70.000 para jubilados, pensionados y beneficiarios de prestaciones sociales gestionadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), que se abonará junto con los haberes de julio.
Este refuerzo fue establecido mediante el Decreto 532/2026, publicado en el Boletín Oficial, y está destinado a quienes perciben los ingresos previsionales más bajos, con el objetivo de complementar su prestación mensual y aliviar el efecto de la inflación en el poder adquisitivo de los adultos mayores.
El beneficio alcanza a titulares de jubilaciones y pensiones contributivas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), así como a los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y pensiones no contributivas por invalidez, vejez, madres de siete hijos o más, entre otras prestaciones gestionadas por ANSES.
De acuerdo con el esquema planteado, quienes reciben un haber igual a la jubilación mínima recibirán el bono completo de $70.000, mientras que quienes perciban ingresos superiores obtendrán una suma proporcional decreciente hasta el límite fijado.
El mecanismo busca priorizar a los jubilados de menores recursos, otorgándoles el bono completo, mientras que los haberes más altos tienen un complemento proporcional que no supera el tope establecido para el mes de julio.
Esta iniciativa se enmarca en una política lanzada desde comienzos de 2024 para compensar la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos previsionales en los últimos años, siguiendo una serie de decretos que refuerzan la asistencia mensual a los sectores más vulnerables del sistema jubilatorio.
Desde el Ejecutivo destacan que el propósito es preservar la capacidad de compra de los jubilados de menores ingresos, en simultáneo al esquema de actualización mensual de haberes que se vincula directamente con la evolución de la inflación.
El pago del bono será automático junto con los haberes de julio, sin necesidad de trámites ni presentaciones adicionales. Además, tendrá carácter no remunerativo, por lo que no se aplicarán descuentos ni afectará otros beneficios previsionales.
Con esta medida, el Gobierno nacional reafirma su compromiso con la protección de millones de jubilados y pensionados, en un contexto donde el poder adquisitivo aún se encuentra presionado por aumentos en los costos de vida y gastos esenciales, como medicamentos, servicios y alimentos.






