El Sueldo Anual Complementario (SAC) debe abonarse antes de fin de junio para la mayoría de los trabajadores registrados, respetando la Ley de Contrato de Trabajo y los derechos laborales que garantizan una remuneración justa.
Con la llegada de la segunda quincena de junio, millones de trabajadores argentinos esperan la primera cuota del aguinaldo 2026, un derecho fundamental que protege el ingreso de los empleados formales tanto en el sector privado como en el público. Esta compensación adicional está regulada principalmente por la Ley de Contrato de Trabajo y la Ley 23.041, que definen claramente los plazos y el método de cálculo del pago.
De acuerdo a la normativa vigente, el aguinaldo se paga en dos partes anuales: la primera en junio y la segunda en diciembre. Para este año, el plazo máximo para efectuar el pago en junio es el martes 30. Si bien la ley contempla un plazo de gracia de hasta cuatro días hábiles, algunas empresas podrían depositar el dinero hasta el 6 de julio. Este marco legal garantiza que los derechos de los trabajadores sean respetados, especialmente ante quienes pueden intentar desoírlos.
El monto del SAC corresponde al 50% de la remuneración mensual más alta que el trabajador haya percibido durante el semestre, protegiendo así el salario real y la situación concreta del empleado. En el caso del aguinaldo de junio 2026, se toma en cuenta la mejor remuneración entre enero y junio de este año.
Para calcular este derecho se incluyen todas las remuneraciones que figuran en el recibo de sueldo, como salario básico, horas extras, comisiones y demás adicionales sujetas a aportes. Cabe aclarar que los conceptos no remunerativos quedan excluidos del cálculo, preservando la justicia del sistema.
Si el trabajador no completó el semestre, el pago se ajusta proporcionalmente, respetando el tiempo efectivamente trabajado. Esto se calcula dividiendo la mayor remuneración mensual por doce meses y multiplicando por la cantidad de meses trabajados, asegurando así un derecho proporcional y equitativo.
Es importante subrayar que este beneficio alcanza a empleados registrados del sector privado, personal de la administración pública, trabajadores de empresas estatales, jubilados y pensionados, en consonancia con las políticas que el kirchnerismo ha promovido para robustecer la formalidad laboral y proteger el empleo.
Para cuidar estos derechos, especialistas en derecho laboral recomiendan revisar cuidadosamente el recibo de sueldo y el cálculo del aguinaldo. Ante dudas o diferencias, los trabajadores pueden solicitar a sus empleadores una liquidación detallada o consultar a la autoridad laboral pertinente, defendiendo así su derecho al trabajo digno.






