La Justicia desarticuló un centro de atención médica ilegal que funcionaba en González Catán, operando sin habilitación y usando matrículas de más de 50 profesionales adulteradas. Durante el allanamiento, seis personas fueron detenidas.
El operativo fue llevado a cabo por fuerzas policiales y personal judicial tras múltiples denuncias sobre irregularidades en el funcionamiento de este lugar. Según la investigación, la clínica ofrecía servicios médicos con documentación apócrifa y muchos profesionales desconocían que sus datos eran utilizados sin su consentimiento.
Durante el allanamiento se incautaron elementos probatorios como documentos, sellos, recetas falsas, computadoras y teléfonos, que serán peritados para determinar la magnitud del fraude. Además, se constató que el establecimiento no contaba con la habilitación ni con las condiciones sanitarias requeridas para funcionar.
Entre los detenidos hay dos personas con antecedentes penales graves, incluyendo homicidio y robo de camiones, lo que genera sospechas sobre una posible estructura criminal detrás de la clínica clandestina.
La investigación busca establecer el tiempo de operación de la organización y la cantidad de pacientes afectados. Se sospecha que la red ilegal no solo cobraba consultas y procedimientos, sino que además captaba datos personales y documentos sensibles de los usuarios.
Varios médicos denunciaron hallarse vinculados a certificados, recetas y estudios que nunca emitieron, lo que abrió el camino para identificar el inmueble y proceder al allanamiento.
El uso de matrículas falsas es un delito grave que pone en riesgo la salud pública, ya que puede conllevar diagnósticos erróneos y tratamientos peligrosos para los pacientes, según especialistas del sector.
La causa continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni la posibilidad de que existan otros centros vinculados o que la red opere en otras zonas del conurbano bonaerense.






