Una potente masa de aire antártico está provocando un marcado descenso de las temperaturas en gran parte del país, generando alertas por frío extremo, viento y otros fenómenos meteorológicos según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Este fenómeno ha cambiado radicalmente las condiciones climáticas en numerosos puntos de la República Argentina y ha despertado la atención por la posibilidad, aunque baja, de una nevada en Buenos Aires, un evento poco común en la Ciudad.
Durante los próximos días, se prevé que el país atraviese un período con temperaturas mínimas cercanas o inferiores a 0° C en varias localidades, junto a heladas generalizadas y sensaciones térmicas más bajas por los fuertes vientos.
El SMN indicó que esta masa de aire antártico avanzará cubriendo gran parte del territorio nacional, provocando un descenso térmico significativo e inusual para esta época, con condiciones propias de un invierno intenso. Además, se mantienen alertas por temperaturas extremas, vientos fuertes y en ciertas regiones, tormentas y nevadas.
En la provincia de Buenos Aires y en el Área Metropolitana (AMBA), el frío será particularmente intenso. Aunque la posibilidad de nieve en la Ciudad es baja, algunos especialistas advierten que no puede descartarse del todo la ocurrencia de aguanieve o precipitaciones invernales aisladas, si se conjuga baja temperatura, humedad y precipitación.
Las mayores probabilidades de nevadas se concentran en áreas elevadas del sudoeste bonaerense, como Sierra de la Ventana, así como en zonas cordilleranas y precordilleranas de Mendoza, Neuquén, Río Negro y otras provincias del oeste del país.
El fenómeno conocido popularmente como "bomba polar" describe el ingreso rápido de aire extremadamente frío que provoca un fuerte descenso térmico en pocas horas, aunque no es un término oficial del SMN.
Este descenso térmico representa un riesgo especial para adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Por ello, se recomienda abrigarse adecuadamente, calefaccionar los ambientes con seguridad, evitar cambios bruscos de temperatura y cuidar especialmente a los sectores más vulnerables.
Actualmente, en varias provincias permanecen vigentes alertas amarillas por frío extremo, que indican posibles efectos sobre la salud de la población, principalmente en grupos sensibles. También se esperan ráfagas de viento fuertes que podrían aumentar la sensación térmica de frío.
Aunque la posibilidad de ver nieve en el AMBA es baja, esta ola polar revive la memoria de la histórica nevada del 9 de julio de 2007, un evento excepcional que permanece en el recuerdo popular.
