Desde el lunes 18 de mayo se aplican progresivos aumentos en las tarifas de colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de corregir atrasos y equilibrar los subsidios estatales.
El boleto mínimo de colectivos bajo jurisdicción nacional para usuarios con tarjeta SUBE registrada aumentó un 2%, pasando de $700 a $714. Para quienes poseen Tarifa Social, la tarifa es de $321,30, mientras que para los usuarios sin la tarjeta registrada el costo se mantiene al doble, es decir $1.428. Los incrementos continuarán en junio, con un boleto a $728, y en julio a $742.
Desde la Secretaría de Transporte destacaron que, pese a estos ajustes, los valores siguen siendo inferiores a los del transporte público operado únicamente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el boleto es un 5,6% más caro, y considerablemente más bajos que en la Provincia de Buenos Aires, donde la tarifa supera en un 35,7% el precio del AMBA.

Empresas del sector señalaron que el aumento es insuficiente para cubrir los costos operativos, debido al incremento en combustibles y deuda acumulada, situación que afectó la frecuencia y calidad del servicio.
En el sistema ferroviario, el incremento es más significativo: el boleto subió un 18%, de $280 a $330, y seguirá aumentando progresivamente en los próximos meses, hasta alcanzar $528 en septiembre. El plan busca también reducir la carga de subsidios y avanzar hacia una tarifa que cubra una mayor proporción del costo real. Según indican desde la Secretaría, mientras en diciembre de 2023 la tarifa cubría solo el 2% de los costos, ahora representa el 5%, y se proyecta alcanzar el 10% para septiembre.
Este ajuste tarifario se enmarca en un contexto inflacionario nacional. En abril, la inflación general fue del 2,6%, mientras que el transporte subió un 4,4%. La actualización a mitad de mes pretende minimizar el impacto de la inflación en el índice de precios al consumidor (IPC) de mayo.






