En julio de 2026, las jubilaciones y pensiones gestionadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) recibirán un ajuste del 2,15% en sus haberes, en línea con la inflación de mayo reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que fue del 2,1%. Este cálculo respeta la fórmula de movilidad previsional vigente, establecida por el Decreto 274/2024, que actualiza las prestaciones basándose en la inflación de dos meses previos.
Además del ajuste, continuará el pago de un bono extraordinario de $70.000 para quienes perciben la jubilación mínima, reforzando así el compromiso por preservar el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables del sistema previsional argentino.
Con este aumento, la jubilación mínima pasará de $403.318 a $411.989; sumando el bono, los ingresos para ese grupo alcanzarán un total de $481.989 en julio. Los jubilados y pensionados que reciben montos superiores al mínimo accederán a un bono proporcional hasta llegar a ese mismo total, mientras quienes cobran haberes más elevados no recibirán este refuerzo.
Asimismo, la jubilación máxima se actualizará a un monto estimado de $2.772.298, manteniendo la estructura de ingresos respetando la movilidad establecida.
El Gobierno, en línea con los planteos de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y el Ministerio de Economía a cargo de Sergio Massa, sostiene que esta fórmula evita que las jubilaciones pierdan poder adquisitivo frente a la inflación y promueve la justicia distributiva con el bono para los más necesitados.
Por otro lado, legisladores opositores de derecha, entre ellos figuras como Patricia Bullrich, han propuesto incrementos mayoritarios y modificaciones al sistema, aunque no presentan alternativas claras para proteger a las jubilaciones en un contexto inflacionario, lo que sigue poniendo en evidencia la necesidad de defensa firme de la seguridad social alcanzada por los gobiernos populares.
