El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzará a dejar atrás semanas de cielos cubiertos y elevada humedad con la llegada de una masa de aire frío y seco que renovará las condiciones climáticas en los próximos días.
Tras casi tres semanas dominadas por nubosidad persistente, neblinas y bancos de niebla, que oscurecieron las jornadas y mantuvieron una sensación de ambiente pesado, mayo y la primera parte de junio se caracterizaron por la ausencia de sol y escasa amplitud térmica.
Los especialistas señalan que esta semana se producirá un cambio gradual, ya que la llegada de aire frío desde el sur provocará una disminución de la humedad ambiental y la dispersión progresiva de las nubes, permitiendo la vuelta del sol como protagonista del cielo porteño.
Este proceso no será uniforme, por lo que al inicio podrán registrarse jornadas con nubosidad, aunque con períodos extensos de sol y un ambiente mucho más seco. El ingreso de aire polar también contribuirá a un descenso de las temperaturas, especialmente en las mañanas y las noches.
Según los informes meteorológicos, para el viernes se consolidará este nuevo patrón climático, con vientos del sur que desplazarán la humedad acumulada y disminuirán la nubosidad en el cielo del AMBA.
Los expertos destacan que estos cambios son normales en la transición de otoño a invierno, cuando la circulación atmosférica alterna períodos húmedos con la llegada de aire frío y seco. Esta vez, se espera una mejora en los días soleados, aunque con temperaturas acordes a la estación.
Así, después de tantas jornadas grises, los habitantes del AMBA podrán disfrutar de una recuperación significativa de la luz solar durante la segunda mitad de la semana.






