Un sistema de baja presión conocido como ciclogénesis llegará al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante los próximos días, intensificando las actuales condiciones invernales en la región con lluvias, tormentas y vientos fuertes.
Este fenómeno atmosférico, que implica la formación y fortalecimiento de un centro de baja presión, afectará principalmente la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, donde se esperan precipitaciones persistentes y un marcado descenso de la temperatura mientras el sistema avance hacia el Atlántico.
La región ya atraviesa una ola polar que provocó heladas intensas y temperaturas inusualmente bajas para la época, ubicando a junio dentro de los meses más fríos de los últimos años en varias provincias del país.
Según los modelos climáticos, las temperaturas mínimas en el AMBA permanecerán entre 7 y 15 grados en los próximos días, mientras que las máximas estarán por debajo de los valores típicos para esta época del año. La combinación de humedad, nubosidad y viento hará que la sensación térmica sea especialmente baja en las mañanas y noches.
Además, se pronostican ráfagas fuertes desde el sudeste, que junto con la caída de presión atmosférica podrían provocar una crecida temporal del Río de la Plata, situación que las autoridades monitorean con atención.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas por temperaturas extremas en distintas regiones del país y recomienda precauciones especiales para adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas, ya que el frío persistente puede afectar la salud. Se aconseja evitar exposiciones prolongadas al aire libre y asegurar una adecuada calefacción en los hogares.
Se espera que las lluvias más intensas ocurran durante el fin de semana, cuando la ciclogénesis alcance su mayor desarrollo. Posteriormente, una nueva masa de aire frío reforzará las condiciones invernales sobre el centro y norte de Argentina.
Los especialistas señalan que estos fenómenos son habituales en invierno, pero la combinación de ola polar y ciclogénesis puede generar un impacto significativo, alterando la vida cotidiana, complicando el tránsito y ocasionando anegamientos en zonas urbanas.
