El Gobierno bonaerense dará prioridad a las viviendas paralizadas que superen el 70% de avance para avanzar con su finalización. La iniciativa se implementará mediante el Programa Completar y contará con recursos provinciales.
En la provincia hay 16.000 viviendas que quedaron sin financiamiento nacional, de acuerdo con el Ministerio de Hábitat. El programa busca recuperar parte de esos proyectos, con especial atención a los que ya habían sido adjudicados.
El porcentaje establecido apunta a concentrar los fondos en viviendas próximas a terminarse. Sin embargo, no implica que se retomarán todas las obras inconclusas ni fija un plazo común para cada barrio.
La estrategia fue presentada en la Asamblea del Consejo Nacional de la Vivienda, donde las jurisdicciones trataron la continuidad de proyectos, la actualización de costos y nuevas herramientas crediticias. La selección y ejecución de cada obra quedarán sujetas a su estado técnico, legal y presupuestario.
Las familias adjudicatarias deberán esperar comunicaciones oficiales sobre sus emprendimientos. La inclusión de una obra no estará confirmada hasta que el Instituto de la Vivienda identifique el proyecto, adjudique los trabajos y publique un cronograma verificable.








