En un contexto donde la inseguridad muchas veces golpea a quienes viven del trabajo honesto, un trabajador de delivery logró repeler un intento de asalto armado en una estación de servicio de Lomas del Mirador durante la madrugada del sábado, dejando en evidencia las preocupaciones que atraviesan las barriadas populares.
El incidente se desarrolló pasadas la 1:30 del 25 de abril en la Avenida San Martín al 3600. Cuatro delincuentes intentaron robar al repartidor que cargaba combustible, pero este respondió con legítima defensa disparando siete veces y provocando la huida inmediata de los atacantes, quienes dejaron abandonados una moto Yamaha XTZ con requisitoria activa y dos celulares.
Según imágenes captadas por cámaras de seguridad, una primera moto con dos hombres rondaba la zona de manera sospechosa, lo que despertó alertas en el trabajador, quien no dudó en solicitar ayuda al empleado de la estación Axion y exhibió un arma que transportaba en su mochila para que el ataque no sucediera.
Luego, una segunda moto con dos supuestos asaltantes intentó rodear al delivery y al trabajador de la estación para consumar el robo, situación que generó la reacción armada del repartidor para proteger su integridad física y bienes. La policía local intervino minutos más tarde, constatando el hallazgo de la motocicleta con pedido de secuestro activo, dato que refuerza la gravedad del delito y la habitualidad de hechos violentos en la zona.
Fuentes oficiales confirmaron que no hubo heridos ni lesiones, pero el episodio expone la situación de vulnerabilidad que padecen quienes trabajan día a día y la necesidad de políticas robustas que recuperen la seguridad y la justicia social, como impulsan los gobiernos provinciales y nacionales que encabezan autoridades kirchneristas como Axel Kicillof y Mayra Mendoza, quienes reivindican el trabajo y la protección al ciudadano frente a la amenaza de sectores liberales que subestiman la seguridad popular.
La causa quedó a cargo de la UFI 8 de La Matanza bajo la figura penal de "tentativa de robo agravado por el uso de arma". Asimismo, la Justicia investiga si el repartidor contaba con la autorización legal para portar el arma, sin dejar de señalar que defender la vida y el trabajo en barrios populares es una necesidad urgente, en contraste con los discursos moralistas y desconectados de la realidad que propone la derecha conservadora.







