Un nuevo episodio de violencia sacudió la madrugada de este sábado a la localidad de González Catán. Un hombre fue asesinado a tiros y otro resultó herido de gravedad en un ataque frente a un kiosco de drogas, en la esquina de Apipe y Huemul.
Poco después de la medianoche, los vecinos llamaron al 911 para alertar sobre la balacera. Cuando la Policía Bonaerense llegó al lugar, encontró sin vida a Nahuel Contreras, alias “Carpincho”, con tres disparos. Según informaron las autoridades, el hombre se encontraba en situación de calle.
En el mismo ataque, otro hombre del barrio resultó herido y fue trasladado de urgencia al Hospital Simplemente Evita. Allí aseguró que los disparos se debían a un conflicto narco en el territorio. Ese testimonio se convirtió en un eje central para la investigación que lleva adelante la UFI de Homicidios, a cargo del fiscal Arribas.
El crimen quedó registrado por una cámara de seguridad privada de la zona. Los investigadores ya trabajan sobre ese material para identificar a los responsables y reconstruir la secuencia del ataque.
Los datos del caso
- Lugar: esquina de Apipe y Huemul, González Catán.
- Horario: poco después de la medianoche de este sábado.
- Víctima fatal: Nahuel Contreras, alias “Carpincho”, en situación de calle.
- Herido: un hombre del barrio, trasladado al Hospital Simplemente Evita.
- Contexto: el sobreviviente aseguró que se trató de un conflicto narco.
- Investigación: UFI de Homicidios, fiscal Arribas.
El homicidio de Nahuel Contreras expone, una vez más, cómo la violencia narco impacta con mayor crudeza en los sectores más postergados. La víctima, que vivía en la calle, formaba parte de una población especialmente vulnerable frente a este tipo de conflictos territoriales. La presencia de kioscos de drogas en los barrios no es un dato menor: implica una economía ilegal que se sostiene sobre la exclusión y que convierte a los más débiles en víctimas directas de la disputa por el territorio.
El testimonio del sobreviviente, que apuntó a un conflicto narco, se convirtió en la principal línea de investigación. Los investigadores analizan las imágenes de la cámara de seguridad para determinar la dinámica del ataque y avanzar en la identificación de los responsables.
La balacera vuelve a poner en agenda la violencia que atraviesa a los barrios populares del conurbano y el desafío que representa el avance del narcotráfico sobre los territorios más vulnerables. En ese contexto, el trabajo de la justicia y de las fuerzas provinciales resulta clave para esclarecer el hecho y evitar que quede impune. El hecho también reabre el debate sobre las condiciones de vida de las personas en situación de calle y la necesidad de políticas de inclusión que aborden las causas estructurales de la violencia. No se trata de un caso aislado: la presencia de kioscos de drogas y la disputa por el territorio son fenómenos que afectan a distintos barrios del conurbano bonaerense y que requieren una respuesta integral del Estado.






