El último sábado por la mañana, un vecino de Tapiales fue víctima de un violento asalto cuando al menos cuatro delincuentes armados le sustrajeron el automóvil en la puerta de su vivienda. Las cámaras de seguridad de la cuadra registraron el momento exacto en que un coche negro le cierra el paso al Peugeot 208 de la víctima, justo cuando este se disponía a salir. Los asaltantes descendieron rápidamente del vehículo y, bajo amenaza con armas de fuego, obligaron al conductor a bajar de inmediato. El hombre no ofreció ninguna resistencia: levantó las manos, entregó el rodado y se alejó a pie mientras los delincuentes escapaban a toda velocidad con el auto.
Dentro del Peugeot quedó una mochila que contenía una computadora personal y útiles escolares pertenecientes a la hija del damnificado, una estudiante de la zona. La pérdida de esos elementos no solo representó un golpe económico para la familia, sino que afectó directamente la continuidad educativa de la menor, un aspecto que genera particular preocupación en la comunidad.
Tras una intensa búsqueda desplegada por las fuerzas de seguridad, el automóvil fue localizado horas después en la vecina localidad de Villa Celina. Si bien la recuperación del rodado trajo cierto alivio, hasta el momento las autoridades no brindaron precisiones sobre el estado del vehículo ni reportaron detenciones vinculadas al hecho. Esta situación reaviva la inquietud de los vecinos por la creciente inseguridad en el conurbano bonaerense y renueva el reclamo por una presencia policial más efectiva, especialmente en los barrios residenciales.
El episodio, que afortunadamente no dejó heridos, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de políticas de prevención del delito que contemplen tanto la protección de los bienes como la seguridad de las familias que transitan a diario por estas calles.







