Una serie de homicidios ocurridos en Rafael Castillo mantiene en alerta a la Justicia bonaerense. Entre las víctimas habría personas con consumos problemáticos y los investigadores analizan si los hechos forman parte de una disputa entre organizaciones dedicadas al narcotráfico.
La investigación sobre una violenta secuencia de asesinatos ocurrida en la localidad de Rafael Castillo, en el partido de La Matanza, avanza con fuerte hermetismo judicial. Los fiscales y detectives intentan determinar si los distintos crímenes registrados durante los últimos días responden a un mismo enfrentamiento territorial entre bandas dedicadas al narcotráfico.
Según las primeras líneas de investigación, varios de los fallecidos tenían vínculos con el consumo de drogas o frecuentaban áreas donde operan puntos de venta ilegales, lo que refuerza la hipótesis principal. Sin embargo, hasta ahora no hay detenidos ni imputados por estos hechos.
Las causas quedaron a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción especializada en Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, que trabaja en reconstruir los ataques mediante el análisis de cámaras de seguridad, pericias balísticas, testimonios de vecinos y otras pruebas recogidas en la escena.
Uno de los focos principales de la pesquisa es la posible conexión entre esta cadena de homicidios y el asesinato de una adolescente que murió días después de recibir un disparo en la cabeza durante otro ataque con arma de fuego ocurrido también en Rafael Castillo.
La proximidad temporal entre ambos hechos, la forma en que se ejecutaron y el lugar en que ocurrieron llevaron a los investigadores a no descartar que se trate de una misma escalada de violencia vinculada al control del narcomenudeo en diferentes sectores del barrio.
No obstante, fuentes judiciales indicaron que todavía no hay pruebas concluyentes para confirmar esa relación, aunque todas las evidencias recolectadas se analizan en conjunto.
Expertos en investigaciones criminales señalan que este tipo de ataques suelen responder a enfrentamientos entre grupos que buscan dominar la venta de drogas en barrios específicos. Cuando un grupo intenta avanzar sobre el territorio que controla otro, las represalias suelen ser rápidas y de una violencia extrema.
En este marco, los homicidios selectivos, las balaceras contra viviendas y los ataques desde motocicletas son modalidades comunes para enviar mensajes entre organizaciones criminales o eliminar rivales.
Los investigadores buscan determinar si las víctimas tenían algún grado de participación en esas estructuras o si algunas quedaron atrapadas en medio de la disputa.
La localidad de Rafael Castillo ha tenido en los últimos años numerosos episodios de enfrentamientos armados y delitos relacionados con el narcotráfico, una problemática que preocupa a vecinos, autoridades judiciales y policiales.
En las últimas semanas, distintos hechos violentos reforzaron la hipótesis de una creciente conflictividad entre bandas que disputan zonas estratégicas para la venta ilegal de drogas.
Mientras continúan las tareas investigativas, la Justicia mantiene bajo reserva gran parte de las actuaciones para evitar entorpecer el avance de la causa. El objetivo inmediato es identificar a los autores materiales de los ataques y determinar si tras estos homicidios hay una organización criminal que haya desencadenado una nueva escalada de violencia en el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires.






