
Por Redacción —
El gobernador Axel Kicillof implementó una serie de modificaciones significativas en la estructura directiva de los principales consorcios portuarios de la provincia de Buenos Aires, evidenciando la importancia estratégica de estos nodos para la logística y el comercio exterior regional. La designación más destacada fue la de Mónica Edith Litza, quien asumió la presidencia del Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud mediante el Decreto N° 12/2026, con vigencia retroactiva al 10 de diciembre de 2025.
Litza, exdiputada nacional y provincial, sucede a Carla Nahir Monrabal en la presidencia del consorcio, en línea con el estatuto que asigna ese cargo a un representante del Ejecutivo provincial. Esta transición se enmarca en un contexto de reorganización tras el cambio legislativo provincial y la competencia por puestos estratégicos con influencia política considerable.
El Puerto Dock Sud desempeña un rol fundamental en la región: estadísticas oficiales indican que gestiona aproximadamente el 97% de los contenedores movidos en el sistema portuario bonaerense, constituido así un pivote esencial para las exportaciones e importaciones de la provincia.
Este ajuste en Dock Sud forma parte de una cadena de nombramientos, destacándose también el del Puerto La Plata, donde Susana González —vinculada al Frente Grande y al intendente Mario Secco de Ensenada— fue confirmada como presidenta del consorcio en reemplazo de José María Lojo, según decreto con efecto retroactivo a diciembre pasado.

En el Puerto Quequén, Kicillof respaldó la designación de Mariano Daniel Carrillo como presidente interino tras la salida de Jimena López, ahora diputada nacional. Carrillo, representante de UATRE, asumió de manera temporal para mantener la eficiencia administrativa y comercial de la terminal.
Estas modificaciones ocurren en un escenario en que la gestión portuaria cobra cada vez mayor relevancia por su repercusión en sectores productivos y en la economía regional. Puertos como Dock Sud son piezas clave dentro de la cadena exportadora argentina, posicionando su administración en el epicentro de negociaciones políticas y estructuras de poder en la Provincia.
La conducción de estos consorcios tiene implicancias tanto políticas como operativas. Por ejemplo, en enero pasado, Mónica Litza lideró una visita institucional a la terminal de contenedores Exolgan —la más grande del país en su categoría— para supervisar sistemas de seguridad y control en conjunto con autoridades de Aduana y Prefectura Naval.
Con estas designaciones, el Gobierno bonaerense apunta a fortalecer un modelo de gestión que conjugue eficiencia operativa y alianzas políticas dentro de un sector esencial para el desarrollo productivo y la dinámica del comercio exterior. Mientras tanto, continúa la expectativa sobre nuevas designaciones en otros consorcios, como el de Mar del Plata, todavía sin titular definido.







