La Cámara de Senadores dio media sanción este jueves al proyecto de ley de biocombustibles, una iniciativa que amplía los cortes de bioetanol y biodiésel y que había estado trabada durante meses por tensiones internas del sector. La votación concluyó con 41 votos a favor y 25 en contra, un respaldo que le permite al oficialismo avanzar con una norma clave para el entramado productivo.
La iniciativa modifica el régimen de promoción vigente y establece nuevos porcentajes de corte obligatorio, una herramienta central para dar previsibilidad a la producción y fortalecer la matriz energética. La ampliación de los cortes es vista como un paso importante para consolidar el vínculo entre el campo y la industria, en un contexto donde las economías regionales reclaman reglas claras para sostener el empleo.
El tratamiento del proyecto llegó después de una jornada signada por la postergación. La sesión de la semana pasada había fracasado, lo que alimentó la tensión alrededor del tema. Esa demora generó malestar en las provincias productoras, que siguen de cerca el devenir de una ley que impacta de manera directa en sus territorios.
Ese clima se reflejó en la presencia del gobernador salteño Gustavo Sáenz en el Palacio Legislativo. Días atrás, había declarado que “la paciencia se va acabando” con el oficialismo. Una de sus representantes en el Senado, Flavia Royón, es una de las principales impulsoras de la propuesta en la Cámara alta y trabajó hasta último momento para destrabar las negociaciones.
En la misma sesión, el oficialismo también logró la sanción definitiva del régimen de Inocencia Fiscal II y sumó tres nuevos nombramientos de jueces, el traspaso de responsabilidades penales a la Justicia porteña y la aprobación de pliegos diplomáticos. Se trata de un paquete de avances que el Gobierno buscaba concretar antes del cierre del período ordinario, en una jornada que requirió largas negociaciones para arribar a los acuerdos necesarios.
La redacción final del texto, que ya incluía aportes de bloques aliados provincialistas, sufrió modificaciones hasta el miércoles por la noche. Con la media sanción, la iniciativa pasa ahora a la Cámara de Diputados para su tratamiento. Allí, el oficialismo y sus aliados buscarán repetir el respaldo obtenido en el Senado, aunque deberán sortear las mismas tensiones que demoraron el debate en la Cámara alta.
