Hoy, a 44 años de la Operación Rosario, rendimos homenaje a nuestros Veteranos y Caídos en la Gesta de Malvinas, y ratificamos el reclamo por el ejercicio de la plena soberanía argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
El conflicto bélico duró alrededor de dos meses y medio, tuvo resultados contundentemente trágicos: 649 bajas argentinas y más de 500 suicidios motivados por secuelas y traumas de posguerra.
El 28 de marzo de 1982, tropas del Ejército Argentino y la Armada iniciaron el despliegue hacia el Atlántico Sur con un objetivo claro: recuperar las Islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833. La denominada Fuerza de Tarea incluyó unidades clave como la IX Brigada de Infantería y el Regimiento de Infantería 25, que se trasladaron a bordo de buques como el ARA Santísima Trinidad, el ARA Almirante Irízar y el transporte Cabo San Antonio.
El avance de la operación estuvo condicionado por el clima adverso. El 29 de marzo, las fuertes tormentas obligaron a transmitir por radio las órdenes estratégicas, entre ellas una directiva central: llevar adelante una acción “incruenta”, es decir, evitar bajas enemigas incluso a riesgo de sufrir pérdidas propias. Al día siguiente, con vientos superiores a los 70 km/h, se decidió postergar el desembarco para el 2 de abril.
La misión inicial contemplaba la toma de la residencia del gobernador británico y el cuartel de los Royal Marines. Sin embargo, las dificultades meteorológicas obligaron a modificar el plan: las tropas debieron priorizar la captura del aeropuerto, un punto estratégico para asegurar el arribo de refuerzos por vía aérea, en un escenario que preveía resistencia con armamento pesado por parte de las fuerzas inglesas.
El operativo comenzó en la noche del 1 de abril, cuando comandos anfibios desembarcaron desde el ARA Santísima Trinidad. Horas más tarde, el submarino ARA Santa Fe desplegó buzos tácticos que aseguraron puntos clave de navegación. A las 6:15 del 2 de abril, vehículos anfibios con Infantería de Marina avanzaron sobre la costa, logrando a las 7:30 la captura del aeropuerto y el despeje de la pista para la llegada de aviones Hércules.
Con el arribo del primer C-130 a las 8:45 y tras enfrentamientos aislados, las tropas británicas se rindieron alrededor de las 9:00. Finalmente, a las 12:30, se realizó el acto formal que selló la operación: la bandera británica fue arriada y, por primera vez en 149 años, se izó la bandera argentina en las Islas Malvinas, en un hecho que marcaría el inicio de un conflicto bélico de gran trascendencia histórica.
El recuerdo de esta fecha impulsa la memoria colectiva y la reivindicación del derecho argentino a la soberanía, reafirmando el compromiso nacional con quienes defendieron el territorio en circunstancias difíciles y dolorosas.







